
Infinitos son los motivos que nos hacen embarcarnos en esta aventura del acompañamiento internacional en el proyecto de PBI en Guatemala y existirán tantas historias como personas pasen por él.
Utilizo la palabra aventura porque no se me ocurre otra mejor para describir un año de voluntariado en el que se realizan y suceden tantas cosas diferentes: viajes por el país para facilitar que las organizaciones acompañadas puedan ejercer su labor en la defensa de los DDHH, presencia en audiencias, incidencia política con actores locales e internacionales para hablar de la situación de los DDHH en el país, redacción de informes y artículos para los Boletines, reuniones semanales con el resto de personas voluntarias para planificar el trabajo, salidas informales con tus compis de casa…
¿Qué me llevó a mí a Guatemala? Una mezcla de cuestiones tanto profesionales como personales: por un lado, el deseo de querer conocer en primera persona sus problemáticas, su gente y su historia; y, por otro, el hecho de querer salir de mi mundo en Valencia y poder ver mi vida con un poco de perspectiva.
No sabía mucho del país antes de decidirme a aplicar y fui conectando con él y sus luchas a través de los cuadernos de formación. Aunque el periodo de aprendizaje resultase intenso, creo que fue la mejor manera de introducirme poco a poco en su historia.
La semana de formación terminó de activar mi deseo. Fue el lugar donde poner en práctica lo aprendido y en el que pasar seis días conviviendo con algunas de las otras personas que también se irían sumando al proyecto a lo largo del año.
Una Amparo, con algo de nervios, mucha curiosidad y un puntito de tristeza por abandonar a la familia, amistades y michis, aterrizaba en el Infinitos son los motivos que nos hacen embarcarnos en esta aventura del acompañamiento internacional en el proyecto de PBI en Guatemala y existirán tantas historias como personas pasen por el país a principios de octubre de 2023.
Siempre diré que me pareció una suerte haber podido llegar en ese momento histórico. Un cambio de Gobierno se estaba gestando y vi de primera mano cómo la maquinaria del Estado se ponía en marcha para tratar de frenarlo. También pude ver cómo la población guatemalteca organizada, dio inicio a unos bloqueos y paros en todo el país para defender la democracia.
¿Qué explicaría de mi voluntariado? Difícil iniciar sin mencionar que es un año increíble en el que es difícil separar lo profesional de lo personal y lo individual de lo colectivo. Y no lo digo como algo negativo, sino más bien como un elemento enriquecedor y una particularidad de esta experiencia.
Guatemala es un país mágico lleno de contrastes: su ciudad ruidosa y bulliciosa; sus montañas, lagos y volcanes; su gastronomía y sus gentes; sus ceremonias mayas y su protección de la naturaleza… Poder conocerlo viajando a las diferentes regiones y verlo a través de los ojos de las personas defensoras de DDHH es un regalo.
Es un privilegio poder conocer y acompañar a las personas defensoras en sus luchas. Ver la tenacidad y fortaleza que les hace mantenerse incansables en la labor de defensa del territorio y la justicia, a pesar de la dureza y peligrosidad de la misma. Con gran generosidad y humildad te comparten sus historias y te cuentan qué acciones pacíficas llevaron a cabo para impedir que su ‘montañita’ fuese expoliada, o te explican los años que llevan enfrentándose a largos procesos judiciales. Todo eso en el trayecto de un viaje en coche, o mientras disfrutas de un desayuno chapín antes de una audiencia, o durante la preparación de un ceviche en su casa. También, es muy lindo ver cómo las mujeres toman puestos más visibles de poder y responsabilidad en las luchas en las que llevaban toda su vida participando.
Ser parte de un equipo de voluntariado compuesto por personas de diferentes nacionalidades y con formaciones y experiencias de activismo diversas, me permitió aprender y participar de cuestiones que jamás había realizado en mi vida profesional. Y como, sin salirte de su mandato y principios, PBI te da la libertad de aprender, explorar e investigar cualquier tema relacionado con la situación de DDHH en el país.
En mi caso sólo puedo decir que otra Amparo regresó a Valencia, una con un sentimiento de dignidad y justicia diferente a la que se fue, otra con más conocimiento sobre sí misma y sobre con quién y cómo quiere posicionarse en este mundo.
Amparo Terron Salvador, Voluntaria de octubre de 2023 a septiembre de 2024