Lugar

Municipio de Chinautla, Departamento de Guatemala

Área de trabajo y derechos defendidos

Desde 1989, la Multisectorial de Chinautla defiende su derecho a ser consultada sobre los proyectos de varias empresas areneras que operan en su territorio (Arenera La Primavera, Arenera El Pino, Piedrinera San Luis y Arenera San Fernando). Así mismo, defienden su territorio frente a la contaminación que producen varios proyectos económicos que se han instalado en la región.

Descripción de la problemática

La Multisectorial de Chinautla está formada por comunidades de siete cantones de la municipalidad de Chinautla, Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODES) y otros colectivos como la Asociación de Mujeres Alfareras, Asociaciones de jóvenes e Iglesias Católicas y Evangélicas del municipio de Chinautla La Vieja.

La región lleva décadas siendo zona arenera, pero es a partir de 1995 cuando inicia una extracción de arena a gran escala con maquinaria pesada, actividad que conlleva un fuerte impacto social y ambiental en el área. Más de 2mil personas se están viendo afectadas de diferentes formas: movimientos de tierra, provocados por la maquinaria, que agrietan sus casas; problemas respiratorios, debidos al polvo que levantan los vehículos, sufridos por las personas que viven más cerca de la carretera; disminución de la calidad del barro de la zona, materia prima utilizada en artesanía, principal actividad económica de estas comunidades. Además, esta población también se ve afectada por la contaminación del río, la cual proviene del basurero de la zona 3 de la Ciudad Capital, problema que se acrecienta en épocas de lluvias.

La Multisectorial de Chinautla defiende, de forma pacífica, su derecho a la consulta sobre proyectos areneros y económicos que afectan fuertemente sus formas de vida y organización. Han iniciado varias mesas de diálogo con el Ministerio de Salud y el de Energía y Minas, así como con la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH).

PBI recibió una petición de acompañamiento por parte de la Multisectorial, ya que son objeto de agresiones y procesos de criminalización. Comenzamos a acompañarles en diciembre de 2018.